domingo, 7 de marzo de 2010

Luis Víctor Quiñones Mejía

Luis Víctor Quiñones Mejía, nació en el departamento de Ancash, en la ciudad de Huaraz, creció junto a sus hermanos que lastima solo conozco a poco de ellos, entre los que están Licha, Samuel y Víctor.

Luis Víctor, más conocido entre sus seres queridos como PAPA LUCHITO, a los 24 años, conoció a una mujer de 19 años llamada Teófila Eulalia Sánchez Gómez, de quien se enamoró e hizo de ella su esposa. Luis Quiñones Mejía fue profesor en el colegio de La Unidad de la ciudad de Huaraz, hoy conocido como el colegio Luzuriaga.

Se casó con la chica de 19 años que en la actualidad los seres que la queremos le decimos Mamá Toquito. Tuvieron 8 hijos, la primera llamada María Esther Quiñones Sánchez; Raúl Quiñones Sánchez (quien murió a los 8 meses de nacido), Carmen Consuelo Quiñones Sánchez, Luis Víctor Quiñones Sánchez, Mario René Quiñones Sánchez, Juan Quiñones Sánchez, Julia Clara Quiñones Sánchez y María Rosario Quiñones Sánchez.


Quien escribe esta pequeña biografía, creció junto a él, me crio como a un hijo. Pasó sus Últimos años en una casa que la compraron después del sismo del año 1970. En el barrio de San Francisco.

Mi abuela, Mamá Toquito, mi abuelita quien falleció después de cinco años luego de la muerte de su esposo Luis Quiñones, estuvo a su lado durante 66 años. En el año 2002 ya con 90 años, padecía la tortura natural que la vejez trae al ser humano, estuvo en cama durante 8 meses hasta que murió en el hospital del seguro de Huaraz, en los brazos de mi abuela Toquito, dejándome a mis de 12 años.

Hasta ahora recuerdo con claridad todo lo que me enseñó. Él me enseñó a cuidar las plantas, a afeitarme, a partir leña para el almuerzo y muchas cosas que un hijo nunca olvidaría de su padre.

Ahora de 20 años, lo tengo presente todos los días. Papá Lucho no murió porque dejó en mí su legado.

ONCE AÑOS DESPUÉS:
Ahora con 31 años de edad, aún su recuerdo está vivo y latente; y ahora cobran sentido no solo las enseñanzas de mi abuelo, sino de mi Mamá Toco, una mujer excepcional e inteligente, a pesar de tener solo estudios de primaria, mediante la autogestión era conocedora de muchas materias como la física, la biología, historia del Perú, Historia Universal, astronomía, y muy conocedora de la biblia de doctrina católica. Este ímpetu por el conocimiento lo heredó de Eduardo Sánchez, su papá, que tengo muchas historias en mente qué contar sobre él, que en 2023 publicaré un libro con todas las narraciones e historias que me contaba mi abuela Teófila Sánchez Gómez; además de algunas confesiones que me hizo cuando dio aún, pero no es que ya de adulto cobran sentido y logré entender a qué se refería.

El amor de mi madre, con los cimientos de mi abuelo Lucho y mi Abuela Toco, fueron y son muy representativos en mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario